Desde su aparición hace casi una década, Comunidad terapéutica se ha convertido en una suerte de clásico underground de la poesía mexicana contemporánea. A través de una voz íntima, cruda y desafiante, sus poemas exploran la violencia sistémica, la sexualidad, la maternidad, los vínculos familiares, las heridas heredadas y las formas en que el dolor se inscribe en el cuerpo. Se trata de una obra que lleva como cicatriz el cúmulo de vivencias, a las que Iveth Luna Flores les confiere una nueva realidad: «deseaba nombrar y profundizar la violencia ejercida hacia las mujeres de mi propia familia, así como hablar del tratamiento médico y psiquiátrico alrededor del cuerpo femenino; también quería dejar constancia del amor, ese sentimiento que tanto me ha costado transitar», nos dice en la nota introductoria para esta nueva edición, aumentada con poemas que no aparecieron en la original. Dividido entre salas, sesiones de terapia y una eventual alta médica, el libro cuestiona quién tiene el poder de nombrar la locura y el dolor en un país en guerra, y convierte la escritura en un espacio para recuperar la potencia de una voz que es al mismo tiempo personal y colectiva.
«Me volví la piedra la mano que arroja la piedra el golpe y la cara». Iveth Luna Flores
Iveth Luna Flores