Categorías
Secciones adicionales
Aceptamos
PayPal
HSBC

Colección > Ensayo

Post mortem

Post mortem


Clave: 9789685679459

Precio: $ 250.00 MXN*
* Pesos Mexicanos

Año: 2006
Edición: 1ª
Formato: Rústica
Género: Aforismos
Páginas: 127
Tamaño: 14 x 21 cm.

Este puñado de aforismos representa una de las máximas emanaciones de lucidez del pensamiento occidental, y al mismo tiempo es la forma en que el pensador más severo del siglo veinte decide inmolarse, con una ternura infinita, sobre el recuerdo de su querida y odiada madre. Post Mortem es la despedida que Albert Caraco le ofrenda a su madre una vez que ésta ha muerto. Este puñado de aforismos representa una de las máximas emanaciones de lucidez del pensamiento occidental, y al mismo tiempo es la forma en que el pensador más severo del siglo veinte decide inmolarse, con una ternura infinita, sobre el recuerdo de su querida y odiada madre. Caraco, con la devastadora inteligencia que lo caracteriza, pero también con un delicioso sentido del humor sombrío y ecuánime, nos va narrando los últimos días de vida de Señora Madre, como él la llama, describiendo con suma precisión los rasgos de carácter que la distinguían, como si éstos fuesen emanaciones del arquetipo de la Madre Eterna. De tal suerte que tenemos una de las descripciones más cáusticas, a la vez que, paradójicamente, también más halagadoras del género femenino. Sin embargo, a lo largo de la lectura de estos sombríos aforismos, aflora un nexo afectivo que ilumina todo el camino. A pesar de que el pensamiento de Caraco se rige por el desprecio hacia el mundo, y su madre fue quien lo arrojó a él, “Me pregunto si la amo y he de responder: No… además me echó al mundo y yo profeso el odio al mundo”, el aprecio que le profesaba se encuentra en la misma vena: lo echó al mundo, pero también le enseñó a despreciarlo, y ésa fue su salvación y el motivo por el cual la admiraba tanto. Albert Caraco no deja de asombrarnos, sus libros son un bálsamo invaluable en este tiempo de gazmoñería intelectual que vivimos.

  • Albert Caraco

Comentario y calificación: Post mortem